lunes, 31 de agosto de 2015

Vacío emocional

Algunas veces miro al cielo y pienso en voz baja (para no avergonzarme) en cada una de las veces que me dijiste que siempre me ibas a cuidar, estés donde estés. Y me acuerdo cuando Simba reclamó lo mismo a Mufasa, "dijiste que siempre estarías cuidándome, pero no es cierto... pero no es cierto." sin embargo, éste apareció. Pero vos; ¿vos dónde estás? Me pregunto cada día, qué será tan fántastico como para no volver, como para no querer recibir un cálido abrazo o abrigar una palma fría. Me pregunto por qué no estás acá para desenredarme el alma sabiendo que siempre tuve facilidad para las nudos, pero no para que la cuerda vuelva a su lugar. Ponerme en el camino de cuidar siendo incapaz de cuidarme a mi misma. A veces confundo tu rostro en alguna silueta del humo que expulso para intentar no pensar, luego, casi por inercia, recuerdo que no vas a volver. Y empiezo a volar, y no es tan divertido como lo era contigo. Y empiezo a llorar, y para qué si ya no tengo la oferta de tus pañuelos más delicados, suaves y variados, a veces rojos, a veces negros, a veces blancos. Entonces vuelvo, y me estanco. Porque de qué me sirve recrear momentos si ya están rotos y desgastados. Si ya no hay amor. Si ya no sentís, e intento no hacerlo. Y qué ironía sentir tan poco; y a la vez, mucho más que vos. A veces te imagino transparente y me siento un científico descubriendo su búsqueda interminable, el verdadero vacío, la verdadera nada. Y ahí entiendo que hay un montón de cosas que la ciencia no puede ver, aunque estés ahí, visible para todos, lejos de mi. Y estoy agotada de extrañarte, y ya me agobia pedir que me notes. 

sábado, 22 de agosto de 2015

Alien camuflado

A veces me cuestiono
si no serás un alien camuflado 
queriendo invadir mi vida
desapercibido, tocarlo todo
bebiendo mis lágrimas
mojando mis labios
escondiéndote cuando te necesito
apareciendo cuando ya no 
acariciando mi cabello
cerrando las heridas
y a veces
abriéndolas
¡pero rápido! ¡casi fugaz! 
indoloro 
e incoloro 
no te siento
y a veces tanto
que no puedo respirar.
A veces me cuestiono
si no serás un alien camuflado,
cuando te empezás a poner verde
como Hulk
porque te enojás 
o porque los perros 
te miran mientras comés
cuando tus finos dedos
tocan una guitarra desafinada
y aún así provocan paz
como las palomas
"como las palomas"
a ninguno de los dos nos causa paz
más bien ganas de correrlas
y reírnos, y mirarte
y cuestionarme 
si no serás un alien camuflado
ya que aparecés porque sí
y desaparecés, ¿por qué no?
Definitivamente
sos un alien camuflado.

lunes, 17 de agosto de 2015

Cantaba

Cantaba el joven Mariano
con su guitarra en mano
tratando de explicar
y hacerme reaccionar.
No le di mucha pelota
pero en mi cabeza rota
brota esa frase que sembró
y con calma la cuidó 
"No seas solo una aprendiz,
yo te quiero ver feliz"

Las palabras crecerían
yo por fin lo entendería
pero entonces llegó Santino
pa cambiar nuestro camino
diciendo que el sabio sabe
cosa que aún no me cabe 
sin embargo no insistí
ni siquiera discutí 
que aunque yo no sea sabia
conservo muy bien mi labia.

Pero firme sigo el rumbo
de éste frío enorme mundo
que me ensordece los ojos
y los deja un poco rojos
disfrutando de Armando
a quien siempre estoy amando
y a su novia Flores locas
con un alma como pocas
y me sirven cada día
sus sonrisas como guía.

Fin de año, vino Vilma
y su coraje que me anima
sus dientes te morderían
y tocarla no querrían,
aunque Carla la veía 
y sentía esa agonía
de perder a quien amaba,
de sentir que la  mataban,
de enfrentarse a los demonios 
y escuchar sus testimonios.

Acá estoy con la certeza 
de que abras mi cabeza
y alimentes tu tristeza
con semillas de cereza.
Por favor no caigas
aunque las cosas no salgan
solo pido que persigas
las metas que cabalgan 
tus palabras más hermosas
y tu presencia que huele a rosas

Y a veces
tu espina
me lastima.

martes, 11 de agosto de 2015

Miel

¡Qué ganas de fumarme un cigarrillo! pero no tengo.
Quizá por eso estoy acá,
no tengo ganas de ir al liceo porque no tengo ganas de ver las mismas caras que ya he visto tiempo atrás y creí nunca más volver a encontrar, pero ahí están, incomodando, erizando cada vello de mis brazos, de mi nuca, haciéndome sentir cosquillas molestas en la espalda, porque me dan asco.




asco1
nombre masculino
  1. 1.
    Sensación física de desagrado que produce el olor, sabor o visión de algo y que puede llegar a provocar vómito.

    sinónimos:repugnancia
  2. 2.
    Sensación de desagrado que produce alguien o algo y que impulsa a rechazarlo.







Así me siento, con asco.
Aunque sería un poco fuerte pero sencillo echarles la culpa a ustedes, porque a decir verdad me quita un poco el sueño, no obstante, lo siento.
Y los veo y no pienso, no estimulan mi imaginación, solo quedo en blanco y fría, ¿causaré lo mismo en ustedes? Y con respecto a mi vida, nada va bien, pero nada va mal. Me levanto todos los días a las 8 de la mañana para ir a Carrasco, uno de mis lugares menos favoritos pero que me brinda al menos una decoración delicada de árboles y plantas que alegran mi camino, ¡y quién diría que volvería a levantarme temprano! si hace ¿dos? ¿tres años? que no lo he vuelto a hacer; para cuidar a dos pequeños que comentan con sus boquitas inocentes que quieren quitarme la depresión con un duchazo de agua fría. Y les marco errores, y me hacen notar los míos, me abrazan, me hacen pulseras, dibujos y me piden los trucos del GTA. 
Muchas veces cuando regreso, la gente en el ómnibus se ve feliz, y de cierta forma siento la total libertad de sacar aunque sea un poquito de mi felicidad, como hoy, cuando vi a esa señora de cara arrugada y ojos cansados, cargando un tacho de basura, limpiadora de un liceo de gente con plata, que me regaló una sonrisa y por supuesto se la devolví. 
Y cada tanto me aproximo a la parte de atrás del latu, porque hay unos arbustos preciosos con flores rosadas que están llenos de abejas, y a pesar de que una vez saliendo de la piscina una se me acercó y yo me hice pis; hoy comparto miel con ellas, no literalmente, pero el ambiente es dulce.
Y cuando bajo del ómnibus generalmente llueve, llueve y hay sol, y camino mirando al suelo porque reconozco cada casita de acá pero ya no las miro, porque esté donde esté, ellas están; podría considerarlas casi como amigas.
Entonces llego y los perros quieren atención, los abrazo, pero estoy muy cansada y me acuesto a dormir, igual ellos son tan vagos como yo, y alguna siestita compartimos. 
Después venís vos y me siento tan agotada e irritada por no poder darte lo que quiero y espero, que terminamos aún peor, aunque los fines de semana salimos a juntar flores para pegarlas en el cuaderno adornado con diario, o nos vamos hasta la cabaña a comprar una gatorade y papitas de jamón serrano, y ahí me siento un poco menos agobiada, porque me sacás de mi círculo vicioso que se basa en cigarrillos, sueños, utopías, frustraciones y algunas cosas más estructurales, estructurales; todo lo que no me gusta ser o hacer. 
Pero dentro de todo mi vida bien
¿y la tuya?

miércoles, 5 de agosto de 2015

Estaciones

No son solamente estaciones
rojos y amarillos entremezclados
me gusta ver como en otoño
caen pequeños trocitos
de mis brazos
de mis ojos
cuerpo entero que se permite la libertad
y no ocupo mi tiempo en buscarlos
no planeo recogerlos
porque el invierno se los ha llevado
fríos, blancos, tristes
o los ha cubierto con su rocío
para que me despida de una vez por todas
de ellos;
y no me angustio
porque sé que en primavera
se renuevan
pero no simplemente en mi,
renovarán la vida de todo aquel que me toque
de cada uno de aquellos que se atrevieron
a colocar las yemas de sus dedos
sobre mi piel
con una textura parecida a la de las hojas..
o incluso cuando no las hay
cuando estoy vacía
cuando solo son ramas lo que habita en mi
esas que se te enganchan en las piernas cuando caminás
pidiendo que no te alejes
que me ayudes
que aunque mis hojas me hayan abandonado
yo sigo aquí;
y en verano,
en verano me derrito sobre tus labios
como en una devoción
me siento un helado de cucurucho
de esos que a vos te gustan... y a mi no.
Pero no son solamente estaciones,
es mi vida,
es tu vida.
Es nuestra vida.
¿No?

sábado, 1 de agosto de 2015

Trébol

Siempre me cuestioné si iba a tus cumpleaños por amor o compromiso, y ¡qué duda! si hasta el día de hoy sigo creyendo que un poco de compromiso hay en nuestras visitas, y aunque hayas destrozado mi alma entera algo de amor siempre quedaba para vos. Cuando me cruzo con los padres suelo preguntarles cuál es su hijo favorito, ellos (algunos) contestan que no hay un favorito, de todos modos siempre creí que sí. No sé si habrá sido porque te escuché decirle a mi madre que preferías vivir con ella y si yo no estaba te daba igual, pero desde ese día que no supiste qué cara ponerme o qué mentira formular entendí que favoritos sí los hay, y créeme que no sos de mis personas favoritas, lo dejaste de ser hace mucho tiempo ya. Y no sé si fue cuando te escuché golpear cosas desde la pancita de mamá, o cuando me llevabas a andar en bicicleta; a jugar al fútbol; a patinar... siempre con un trago de más. De más como esos te amo que te decía tan llenos de mentira y rabia, esa que sembraste sin preguntarme siquiera, si era algo con lo que pudiese lidiar. Pero si te interesa saber, de a poco me voy deshaciendo de esas cosas que me mal acostumbraste a hacer, como comerme las uñas o bañarme a las seis de la mañana porque sí. Si es algo que te preocupa, estoy dejando de ser como vos, antes la palabra "chau" no estaba en mi diccionario, y si era momento de despedirme iba a ser con un "hasta luego" así por lo menos tendría la certeza de volver a verte; pero ahora ya no me interesa, y si hay algo que tengo ganas de decir hace tiempo es que deseo que te vaya muy bien, que sigas tu camino, que nosotros no nos tendríamos que haber cruzado, y que lamento haber dado por vos lo que nunca supiste dar. Lamento haber entendido tu soledad y hacerme cargo de vos como si fueses mi hijo o alguien que de mi dependiese para salir adelante; "chau". Pero que difícil se me hace odiarte, y qué lástima no haber aprendido eso de vos, por ahí las cosas serían más fáciles y probablemente ya hubiese dicho adiós. Y te voy a seguir llorando, todas las noches que regaste mi soledad y ahogaste mi futuro por no saber de mi cuidar, pero ya no mereces más lágrimas, cuando me seque y brote nuevamente, como un pequeño milagro, como desees llamarlo, ya no voy a estar en tu ventana absorbiendo los rayos del sol, voy a estar sobre la reja de alguien más, alguien que decida al menos acompañarme en ésta 'no' libertad, como los tréboles, únicamente de tres hojas porque los de la suerte ya no están en mi lugar.