martes, 18 de octubre de 2016

Bosque

Recuerdo aquel último sueño;
yo caminaba en un bosque,
el bosque tenía un camino
no pude escribir mi destino
de todas formas me sentí bienvenido.
El camino era largo
iba deprisa
dos por tres soltaba una risa
pero no era de gracia 
fue incontrolable 
sentía cosquillas en el estómago
cada tanto el camino era doble
pero el viento me enviaba 
otra vez
a donde creí, pertenecía,
o merecía, o eso creía; creo.
El recorrido duró varias horas
varias horas estuve desnudo
hasta que llegando a lo que parecía
el fin del camino 
colgado entre ramas 
encontré un abrigo. 
Había una carpa, un fuego encendido,
intenté caminar, el piso estaba derretido.
Miré hacia abajo, quise entender el final
como cada vez que toqué fondo
lo único que encontré fue oscuridad. 
Cuando decidí levantar la cabeza
fue porque algo mojó mi cuello 
me ericé,
porque las nubes lloraban
al compás de mis versos,
y al son de mis lágrimas 
caían, se rompían
desaparecían en la nada inmensa
y yo inmensa me sentía.
Ya no lloré por tristeza,
ya se formó mi sonrisa,
la carpa era mi hogar,
el bosque era mi casa,
el piso aún me inquieta,
la oscuridad era mi lugar, 
las nubes eran mi meta. 

No hay comentarios.: